Cuando las temperaturas bajan y los días se vuelven grises, solemos cometer el error de creer que el peligro para nuestra vista también se ha congelado. Guardamos las sandalias y por inercia escondemos las gafas de sol... en el fondo del cajón. Sin embargo, el hecho de que el cielo esté cubierto de nubes, no significa que tus ojos estén a salvo... El sol sigue ahí, operando "detrás de escena!, recordándonos que la protección no es una cuestión de moda estacional, sino un hábito de salud permanente que no conoce se rige a través de calendarios.
Es un mito peligroso pensar que la radiación ultravioleta solo nos afecta cuando sentimos el calor en la cara.
La realidad científica es que hasta el 80% de los rayos UV atraviesan la nubosidad sin perder su potencia, impactando directamente en nuestra córnea y retina. Además, en los meses fríos, el resplandor sobre superficies mojadas por la lluvia o el asfalto húmedo actúan como un espejo, multiplicando la exposición y provocando la molesta fatiga visual que suele terminar en un dolor de cabeza al final del día.
El desafío para nuestra mirada, no termina al resguardarnos bajo techo, dado que en la era actual, nuestra "exposición" se ha trasladado a los entornos digitales, donde las pantallas de dispositivos móviles se convierten en pequeños soles artificiales... Estos dispositivos emiten luz azul de alta energía que de forma similar a la radiación, estresan nuestra visión de manera constante.
Vivir conectados significa que nuestros ojos están trabajando horas extras bajo un brillo artificial que exige filtros adecuados, incluso cuando es de noche.
Cuidar tu visión esta temporada no es solo una cuestión de comodidad para evitar el encandilamiento, es una estrategia de prevención en contra de daños acumulativos a largo plazo, como el envejecimiento prematuro de los tejidos oculares.
Recuerda que también puedes personalizar tus cristales, teñirlos de color y dejarlos utilizables para toda ocasión, dado que aunque tengan color translucido (claro) te protegerán siempre, porque el filtro UV es transparente, al igual que los rayos...
Invertir en cristales con protección UV certificada y filtros de luz azul es el mejor "abrigo" que puedes darle a tu mirada.
Para cerrar, te recordamos que; el sol no se toma vacaciones y tu salud visual tampoco.
Asegúrate de ver el mundo con claridad, sin importar si el día es soleado o si la única luz que te rodea es la de tu oficina, encuentra con nosotros las mejores opciones para cuidar tu salud visual y ver el mundo con la mejor definición.